Aspectos a tener en cuenta para una compra segura
2. Recomendaciones para una compra segura
Ahora que hemos visto a grandes rasgos cómo es un proceso de compra, veremos cuáles son en cada momento las medidas de seguridad fundamentales para realizar una compra segura.
Conectarnos de forma segura
Aunque deberíamos evitarlos para navegar en general, es especialmente importante no hacer compras mientras estemos conectados a WIFIs abiertos o con mucha afluencia de gente (hoteles, cafeterías, aeropuertos...). Sí serán de fiar nuestros datos móviles y el WIFI de casa. También debemos tener actualizada la seguridad y/o antivirus del dispositivo desde el que compramos y evitaremos comprar desde dispositivos que no conozcamos.
Comprobar la fiabilidad del vendedor
Este puede ser el paso más complicado, por ello, recomendamos comprar en tiendas bien reputadas y conocidas. Además, a la hora de entrar, nos fijaremos bien en que la web sea la correcta. Por lo general, veremos que el nombre de la página web es básicamente el mismo que el nombre del negocio, letra por letra. Esto es muy importante porque hay páginas fraudulentas que, intentando engañar a la persona compradora, copian páginas web y los nombres que tienen son prácticamente iguales: les falta una letra, tienen las mismas letras, pero cambiadas de orden, faltas ortográficas, etc.
Además, en la página web del comercio debería aparecer cierta información que nos ayude a cerciorarnos de que el comercio es de fiar. Según la Ley 34/2002, mencionada anteriormente, la página web del comercio deberá proporcionar la siguiente información:
- Nombre o denominación social.
- Número de identificación fiscal (NIF).
- Dirección de al menos uno de sus comercios físicos, si los tuviera.
- Un correo electrónico u otro medio por el cual ponernos en contacto con la empresa.
- El número con el que está registrado en el Registro Mercantil.
En caso de no disponer de algunos de los apartados anteriores, es posible ponerse en contacto con la empresa para solicitar dicha información.
Analizar bien el precio
El producto o servicio que compramos es el principal coste en nuestra factura, pero no es el único. A este se le pueden sumar gastos de gestión, gastos de envío o gastos de aduanas (si compramos a un comercio fuera de la Unión Europea). Por esta razón debemos comprobar que el precio final es correcto.
Según la Ley 7/1996, de Ordenación de Comercio Minorista, la parte vendedora debe darnos toda la información tanto del producto en sí como del precio total, IVA incluido, y de los gastos de gestión y transporte, en caso de que los haya.
Siempre debemos leer las especificaciones de los productos, ya que según la zona geográfica donde se adquieran, algunos requerirán de cierta compatibilidad para su correcto funcionamiento. Esto último suele ocurrir sobre todo con aparatos electrónicos adquiridos en países extranjeros.
Comprobar las condiciones de compra
Al realizar una compra, aceptamos un contrato en el cual se especifican unas condiciones de compra. Este contrato es recomendable leerlo antes de pagar. Si las condiciones que leemos no nos gustan, lo más sencillo será elegir otra tienda. Las condiciones detallan:
- Condiciones y métodos de pago válidos.
- Plazos de entrega.
- Gastos de envío y devolución.
- Límites de compra (a veces se establece un tope en cuantía que no se puede rebasar).
- Otros derechos y garantías.
En caso de que hubiera cláusulas abusivas, el contrato se mantendría, pero las cláusulas abusivas quedarían invalidadas. Entre las más habituales se encuentran:
- Cláusulas que indican que, en la entrega del producto, la empresa tiene derecho a incrementar el precio final.
- Cláusulas en las que la fecha de envío indicada puede ser alterada a voluntad de la parte vendedora.
- Cláusulas que penalizan a la persona consumidora por hacer uso de su derecho al desistimiento.
Confirmar la compra conscientemente
Este paso conlleva aceptar los términos y condiciones establecidos por el comercio, que deberíamos haber leído.
Antes de confirmar la compra, se nos mostrará un resumen con los productos que vayamos a adquirir. Debemos revisar con atención toda la información: la cantidad de los productos que estamos comprando, sus precios, detalles como la talla, etc. También veremos otros gastos como el coste del transporte. Estamos a tiempo de modificar la compra añadiendo, quitando o incluso anulando el pedido.
Para realizar una compra hemos de introducir algunos datos personales y bancarios. Para la protección de estos datos los comercios suelen utilizar un certificado SSL que permite su encriptación. Para comprobar que el comercio posee un certificado de este tipo, debemos comprobar en la barra de direcciones que la dirección empieza por: https://.
Guardar las facturas digitales
Al terminar la compra, recibiremos un email de confirmación de compra por correo electrónico. Además, normalmente también recibiremos la factura por email. También las tendremos disponibles en nuestra área privada de la web/app del comercio electrónico donde hayamos realizado la compra.
A parte de la factura, conviene apuntar el número de pedido, también llamado referencia o localizador de la compra. Este número nos servirá para hacer el seguimiento de nuestro pedido, o a la hora de comunicarnos con atención al cliente.