Cómo pagar en Internet
3. Tarjeta virtual
Las tarjetas virtuales han sustituido a las antiguas tarjetas prepago, que eran recargables y funcionaban como una tarjeta normal pero sin estar vinculadas a la cuenta bancaria. Solo permitían gastar el saldo cargado y había que recargarlas para seguir usándolas (en cajero, online o en oficinas, como la de Correos).
Actualmente las tarjetas virtuales ofrecen más comodidad y seguridad, permitiendo controlar el gasto sin necesidad de recargas físicas y siendo ideales para compras online.
Estas tarjetas funcionan como tarjetas de débito pero no tienen soporte físico. También están vinculadas a nuestra cuenta bancaria y constan también de un número de 16 dígitos, fecha de caducidad y CVC, con la diferencia de que estos datos no están anotados en una tarjeta de plástico.
Su ventaja principal es que son gratuitas y se pueden gestionar completamente mediante la web o aplicación de nuestro banco, con total flexibilidad para crear nuevas tarjetas, ponerles un límite de gasto, bloquearlas o eliminarlas. Toda la información sobre una tarjeta virtual la tendremos en nuestra banca online.
Por ejemplo, podríamos crear una tarjeta exclusivamente para cuando hagamos compras online y si tenemos algún susto bloquearla, sin que afecte a nuestra tarjeta bancaria tradicional. En el caso de tener muchas dudas, la opción más segura de todas podría ser crear una tarjeta virtual nueva para cada compra y eliminarla después de completar el pago.